¿Cómo hacer vino casero?

Para elaborar vino casero, primero se debe escoger la variedad de uva tinta deseada, normalmente Tempranillo. Almería es tierra de buenos vinos y de producción tradicional de uva. Su historia queda bien reflejada en el Museo de la Uva del Barco de Terque. Para obtener un litro de vino tinto, hacen falta de 1.200 a 1.300 gramos de uva tinta. Tras haber prensado los granos de uva, se añade un antiséptico. A medida que se va produciendo la fermentación alcohólica, hay desprendimiento de gas carbónico y los elementos sólidos que se hallan en el mosto (hollejos) se acumulan en la parte superior del recipiente. Esta acumulación forma una especie de cubierta en la superficie del líquido que se denomina «sombrero».

Es muy conveniente romper este sombrero dos o más veces por día. La temperatura no debe sobrepasar los 32ºC. Una vez terminada la fermentación alcohólica, se debe extraer el líquido puro, sin el sombrero, y pasarlo a un recipiente limpio, evitando el paso de sustancias sólidas.

Finalmente se agrega nuevamente metabisulfito, antes de pasar el vino a botella.

Para producir vino hacen falta dos elementos imprescindibles: tiempo libre y una bodega donde poder realizar el proceso, un espacio como el semisótano con que cuentan los tríplex Nuevo Mediterráneo II, que además de bodega, al mismo tiempo, puede utilizarse también como salón de juegos. El ocio y el tiempo libre también tienen su sitio en el hogar.